viernes, 27 de enero de 2012

DECÁLOGO PARA CRECER EN LA PAZ


1     Eres alguien muy importante. Quiérete.
 
2     Anima y valora a tus amigos. Verás que le gusta.
             
3     Descubre lo bonito que es que todos seamos distintos.               
 
4     Da las gracias y pide las cosas “por favor”. 

      Todo resulta más fácil.
 
5    Si aprendes a escuchar, comprenderás mejor a los demás.

6    Aprende a hacer tus trabajos lo mejor que puedas.

      Tu esfuerzo valdrá la pena.
 
7    Si cumples con tus pequeños encargos y tareas,           

      todo funcionará mejor.
 
8    Trabaja en grupo. Conseguirás más que trabajando solo.
 
9    Comparte tus cosas con los demás.         

      Te hará muy feliz.

10  Si pones paz dentro de ti, tu alrededor irá cambiando.

domingo, 15 de enero de 2012

Poesías para el Día de la Paz (30 Enero)

Con las letras de la PAZ

Quiero una P, quiero una P
para parar, para parar
peleas y guerras que nos harán llorar.
Quiero una A, quiero una A
para abrazar, para abrazar
todo el amor que tú puedas soñar. 
Y ahora también, y ahora también
para el final quiero una Z para zapatear.

Paz para todos
Si yo supiera hacer magia,
Uno, dos y tres,
Las peleas y las guerras
Haría desaparecer.
Niños y niñas podrían
Estudiar y aprender,
Con amigos jugarían,
Felices podrían crecer.
Todos conversaría.

Con respeto y con paciencia;
Unidos trabajarían
Por una mejor convivencia.
Alumnos y maestras
Construirían la paz,
No existiría el colegio
Con violencia o desigualdad.
Si yo supiera hacer magia,
Uno, dos y tres,
Muchas cosas buenas
Podría suceder.
 
 
Que se callen los cañones
(Lupércio Mundim)

Que se callen los cañones,
que dispensen los soldados,
porque las batallas son ilusiones
que sólo producen derrotados.
Que la paz siempre predomine
sobre la guerra y la violencia,
que el hombre nunca olvide
donde lleva su impertinencia.
Que los niños puedan jugar
con sus alegrías en sintonía,
que los adultos puedan brindar
a un futuro pleno de armonía.
Que las armas sean destruidas
porque sólo causan muerte y sufrimiento,
que nuevas alianzas sean tejidas
porque de la extinción no hay arrepentimiento.

Sólo tres letras
(Gloria Fuertes)

Solo tres letras, tres letras nada más,
solo tres letras que para siempre aprenderás.
Solo tres letras para escribir PAZ.
La P, la A, y la Z, solo tres letras.
Solo tres letras, tres letras nada más,
para cantar PAZ, para hacer PAZ.
La P de pueblo, la A de amar
y la zeta de zafiro o de zagal.
(De zafiro por un mundo azul,
de zagal por un niño como tú.)

Paz
(Miguel Hernández)

Tristes guerras
si no es amor la empresa.
Tristes, tristes.
Tristes armas
si no son las palabras.
Tristes, tristes.
Tristes hombres
si no mueren de amores.
Tristes, tristes.
 
 
La Flor de la Paz
(María Cristina Azcona)
 
 
Abre sus pétalos de terciopelo
Mientras la cubre gélido rocío,
Hecho de lágrimas que forman río,
De los que sufren sin tener consuelo.
Rosa el fulgor ya desvanece el frío
De su color bajo un celeste cielo.
Ya ni el dolor, el miedo o el flagelo
Sobreviven ante su aroma pío.
Quiere darnos paz bajo un sol dorado,
Esmeralda el cáliz, la faz sedosa...
Sentir que al fin el mundo está cambiado...
Flor que nos da su fruto, generosa...
¡Debería crecer sobre este prado!
¡En vez de muerte vil y guerra odiosa!

domingo, 25 de diciembre de 2011

sábado, 17 de diciembre de 2011

¡¡¡Mis Felicitaciones para todos vosotros!!!

Mis mejores deseos para todos vosotros, gracias por seguirme y por escribirme. Espero que disfruteis mucho de estas fechas.
Un beso enorme.
¡¡¡Felices Fiestas!!!

Poema de Navidad: El camello cojito.

El camello se pinchó
con un cardo del camino
y el mecánico Melchor
le dio vino.
Baltasar
fue a repostar
más allá del quinto pino…
e intranquilo el gran Melchor
consultaba su ‘Longinos’.
- ¡No llegamos,
no llegamos y el Santo Parto ha venido!
-son las doce y tres minutos
y tres Reyes se han perdido-.
El camello cojeando
más medio muerto que vivo
va espeluchando su felpa
entre los troncos de olivos.
Acercándose a Gaspar
Melchor le dijo al oído:
- Vaya birria de camello
que en Oriente te han vendido.
A la entrada de Belén
al camello le dio hipo.
¡Ay qué tristeza tan grande
en su belfo y en su tipo!
Se iba cayendo la mirra
a lo largo del camino,
Baltasar lleva los cofres,
Melchor empuja al bicho.
Y a las tantas ya del alba
-ya cantaban pajarillos-
los tres Reyes se quedaron
boquiabiertos e indecisos,
oyendo hablar como a un Hombre
a un Niño recién nacido.
- No quiero oro ni incienso
ni esos tesoros tan fríos,
quiero al camello, le quiero.
Le quiero -repitió el Niño.
A pie vuelven los tres Reyes
cabizbajos y afligidos.
Mientras el camello echado
le hace cosquillas al Niño.

viernes, 16 de diciembre de 2011

Modelos de Cartas a los Reyes Magos y a Papá Noel

























Les presento diversos modelos de cartas y sobres para trabajar con los peques la escritura, no importa si los niños/as no saben escribir correctamente para trabajar esta actividad, un garabato o bien una palabra mal escrita representa para ellos un deseo y para nosotros el comienzo de la lecto-escritura.

jueves, 1 de diciembre de 2011

Cuento: Un regalo de navidad.

  En una pequeña ciudad había una sola tienda que vendía arboles de Navidad. Allí se podían encontrar arboles de todos los tamaños, formas y colores.
  El dueño de la tienda había organizado un concurso para premiar al arbolito más bonito y mejor decorado del año y lo mejor de todo, es que sería el mismo San Nicolás quien iba a entregar el premio, el día de Navidad.

  Todos los niños de la ciudad querían ser premiados por Santa y acudieron a la tienda a comprar su arbolito para decorarlo y poder concursar.

  Los arbolitos se emocionaban mucho al ver a los niños y decididos a ser el elegido, les gritaban:¡A mí... a mí... mírame a mí!

  Cada vez que entraba un niño a la tienda era igual, los arbolitos comenzaban a esforzarse por llamar la atención y lograr ser escogidos.
¡A mí que soy grande!... ¡no, no a mí que soy gordito!... o ¡a mí que soy de chocolate!... o ¡a mí que puedo hablar!. Se oía en toda la tienda.
  Pasando los días, la tienda se fue quedando sin arbolitos y sólo se escuchaba la voz de un arbolito que decía:
¡A mí, a mí... que soy el más chiquito!

  A la tienda llegó, casi en vísperas de Navidad, una pareja muy elegante que quería comprar un arbolito.
  El dueño de la tienda les informó que el único árbol que le quedaba era uno muy pequeñito. Sin importarles el tamaño, la pareja decidió llevárselo.
 
  El arbolito pequeño se alegró mucho, pues al fin, alguien lo iba a poder decorar para Navidad y podría participar en el concurso.
  Al llegar a la casa grande, donde vivía la pareja, el arbolito se sorprendió:
 ¿Cómo siendo tan pequeño, podré lucir ante tanta belleza y majestuosidad?.
  Una vez que la pareja entra a la casa, comenzaron a llamar a la hija:
¡Regina!... ven... ¡hija!... te tenemos una sorpresa.

  El arbolito escuchó unas rápidas pisadas provenientes del piso de arriba. Su corazoncito empezó a latir con fuerza. Estaba dichoso de poder hacer feliz a una linda niñita.
Al bajar la niña, el pequeño arbolito, se impresionó de la reacción de esta.
¡Esto es mi arbolito!... Yo quería un árbol grande, frondoso, enorme hasta el cielo para decorarlo con miles de luces y esferas. ¿Cómo voy a ganar el concurso con este arbolito enano? Dijo la niña rompiendo en llanto. Regina, era el único arbolito que quedaba en la tienda. Explicó su padre. ¡No lo quiero!...es horrendo... ¡no lo quiero! Gritaba furiosa la niña. Los padres, desilusionados, tomaron al pequeño arbolito y lo llevaron de regreso a la tienda.

  El arbolito estaba triste porque la niña no lo había querido pero tenía la esperanza de que alguien vendría por él y podrían decorarlo a tiempo para la Navidad.
 
  Unas horas más tarde, se escuchó que abrían la puerta de la tienda.
¡A mí... a mí... que soy el más chiquito. Gritaba el arbolito lleno de felicidad.
  Era una pareja robusta, de grandes cachetes colorados y manos enormes. El señor de la tienda les informó que el único árbol que le quedaba era aquel pequeñito de la ventana. La pareja tomó al arbolito y sin darle importancia a lo del tamaño, se marcho con este. Llegando a la casa, el arbolito vio como salían a su encuentro dos niños gordos que gritaban:
¿Lo encontraste papi?... ¿Es cómo te lo pedimos mami?
  Al bajar los padres del coche, los niños se le fueron encima al pequeño arbolito.
¿Y que pasó después? ....

Acabar la historia entre todos.

Cuento: "El Conejito Burlón"



  Vivía en el bosque verde un conejito dulce, tierno y esponjoso. Siempre que veía algún animal del bosque, se burlaba de él. Un día estabada sentado a la sombra de un árbol, cuando se le acercó una ardilla.
- Hola señor conejo.

  Y el conejo mirando hacia él le sacó la lengua y salió corriendo. Que maleducado, pensó la ardilla. De camino a su madriguera, se encontró con una cervatillo, que también quiso saludarle:
- Buenos días señor conejo; y de nuevo el conejo sacó su lengua al cervatillo y se fue corriendo. Así una y otra vez a todos los animales del bosque que se iba encontrando en su camino.

  Un dia todos los animales decidieron darle un buena lección, y se pusieron de acuerdo para que cuando alguno de ellos viera al conejo, no le saludara. Harían como sino le vieran. Y así ocurrió.
 
  En los días siguientes todo el mundo ignoró al conejo. Nadie hablaba con él ni le saludaba. Un dia decidieron organizar una fiesta navideña, todos los animales del bosque, el conejo pudo escuchar el lugar donde se iba a celebrar y pensó en ir, aunque no le hubiesen invitado.

  Aquella tarde cuando todos los animales se divertían, apareció el conejo en medio de la fiesta navideña. Todo hicieron como sino le veían. El conejo abrumado ante la falta de atención de sus compañeros decidió marcharse con las orejas bajas. Los animales, dandóles pena del pobre conejo, decidieron irle a buscar a su madriguera e invitarle a la fiesta navideña. No sin antes hacerle prometer que nunca más haría burla a ninguno de los animales del bosque.
 
  El conejo muy contento, prometió no burlarse nunca más de sus amigos del bosque, y todos se divirtieron mucho en la fiesta navideña y vivieron muy felices para siempre.

martes, 22 de noviembre de 2011

Tarjetas Navideñas














Queda un poco más de un mes para el comienzo de las Fiestas Navideñas y ahí va mi primera propuesta para realizar con los peques; que les parece unas tarjetas navideñas para colorear, bien las podemos hacer en clase y que se las regalen a sus compañeros/as o a sus familiares, o bien las pueden realizar con la ayuda de papá y mamá en casa y con ellas decorar nuestra aula o nuestro Árbol de Navidad...